martes, 15 de enero de 2008

Analizando hoy empieza todo. Sevilla 16 de Enero de 2008.




Continuamos analizando...


Cine y transversales. Eds. Mensajero.

domingo, 13 de enero de 2008

HOY EMPIEZA TODO...ESTO EMPIEZA HOY. Sevilla 14 de Enero de 2008.

Hoy empieza todo…esto empieza hoy. (Aquí empieza nuestro enigma)

La actividad de esta semana es el nudo que une los temas de interés que estamos desarrollando. En ese sentido, nos introducimos de lleno en el debate sobre el papel social de las escuelas hoy. Nos vamos a ir a conocer las consecuencias de la globalización, brecha digital, y otros conceptos que separan a los seres humanos para intentar ver el sentido de un mundo que camina sin saber su destino. Eso en la gran caja de lo social. En la mediana nos encontraremos la tarea que estamos realizando. Os cuento, el guionista de la película es un profesor de instituto. Es un documental, por tanto, estas imágenes os dirán más que las mil palabras que usaremos para confeccionar nuestra propia historia.

Ya hemos realizado antes una experiencia parecida. Eso significa que ahora vamos a complicar nuestros análisis. Un poquito de conceptos de análisis fílmico: En primer lugar, se impone la reflexión nada inocente: ¿para qué hacer un análisis? Ciertamente, el proceso hermenéutico es inherente a la actividad de ver una película en cualquiera de sus grados- sea una mera fruición, crítica, o análisis-, pero el desarrollo de cada uno de ellos reviste características diferenciales de grueso calibre. Si analizar (ana+ luein= a resolver reconstruyendo) es dar solución a un problema (orientación matemática) a partir de la práctica de un método mediante el que partimos de una solución, formulada mediante hipótesis, que, en el caso del texto fílmico, está realmente ante nosotros mismos (el film es la propia solución del problema hermenéutico planteado).

Desde cualquier perspectiva que se aborde el análisis fílmico, casi todos los planteamientos teóricos coinciden en que siempre habrá de darse una doble tarea:

1) descomponer el film en sus elementos constituyentes (deconstruir=describir);

2) establecer relaciones entre tales elementos para comprender y explicar los mecanismos que les permiten constituir un “todo significante” (reconstruir=interpretar). De este modo, dos grandes procesos engloban a todos los demás en el análisis cinematográfico, la descripción y la interpretación, y es sobre ellos sobre los que debe ser edificado el esquema metodológico que permitirá completar nuestro objetivo.

3) Nuestra posición frente al texto no debe permitirnos nunca olvidar su entidad como espectador y toda una serie de condicionamientos contextuales e intertextuales que promueven inferencias de todo tipo y generan permanentes deslizamientos del sentido.

MARZAL, J. (2007). El análisis fílmico en las era de las multipantallas. Comunicar nº 29, v.XV.2007. Revista Científica de Comunicación y Educación. ISSN:1134-3478: págs 63-68.

El trabajo propio del espectador o espectadora, sea más o menos competente o incompetente, consiste en pensar la película. Y quien dice pensar –como nos enseñó el maestre Lledó-, al menos en la cultura occidental procedente de la democracia ateniense, dice dialogar. Porque si no la piensa, no ha ocurrido nada: no es que no haya ocurrido nada importante: es que no ha ocurrido nada de nada. Un film empieza cuando alguien piensa en él, dialoga con él. Cuando alguien está dentro de él, atrapado en el dédalo.

MONTIEL, A. (2007). Historia y análisis del humorismo cinematográfico español. Comunicar nº 29, v. XV. 2007. Revista Científica de Comunicación y Educación; ISSN: 1134-3478; páginas 81-85.

Y ahora vamos a comenzar, pasito a pasito…

1º Buscad en un mapa de Francia la ciudad de Valenciennes, capital de la región donde transcurre la película.
2º Hipótesis sobre el título.
3º ¿Qué impresiones nos produce la película?
4º¿Qué imágenes nos han impactado más?
5º A lo largo de la película se oyen textos en off tomados del diario del protagonista: !Recordad las frases que más atención os llame?
6º ¿En qué estilo cinematográfico encuadrarías esta película?
7º En la película, ¿quienes luchan contra la Administración, las consecuencias del paro y las dificultades socioeconómicas? ¿Cómo son cada uno de los protagonistas?
8º¿Cómo ejerce Daniel la figura de director de la guardería?
9º¿Cómo son las relaciones interpersonales y profesionales entre el director y el resto del personal?
10º ¿Cómo son los vínculos entre el director y el alumnado?
11º ¿Cómo es el grado de implicación del centro con las familias?

lunes, 7 de enero de 2008

Ideas para construir la primera historia. Sevilla 8 de Enero de 2008


CONFERENCIA DE ENRIQUE URBIZU. 22 febrero 2006.

En la creación cinematográfica partimos de un TEMA, una idea que queremos contar. De ahí nos encontramos con la primera pregunta que se hace el director de cine: QUÉ contar; pero también CÓMO contarlo. Ambas cosas se materializan en lo que es la esencia del cine, es decir, imágenes y sonidos.

El primer paso es tener muy claro cuál es el relato, qué historia queremos contar, para lo que hay que escribir un GUIÓN, que no es otra cosa que una obra literaria, similar a una novela. Un buen guión tiene que tener una ESTRUCTURA clara, compuesta de varios elementos: prólogo, presentación, dificultades, clímax y desenlace. Las películas tienen que tener una unidad, las diferentes partes del guión tienen que estar bien proporcionadas. Es como si un escultor hace una estatua y le pone una cabeza muy pequeña y los pies muy grandes. Si la estructura del guión está desproporcionada, afecta al ritmo y puede resultar aburrida, por muy buena que sea la idea.

El prólogo suele ir antes de los títulos de crédito. Es muy importante porque contiene la esencia de la idea principal. Por ejemplo, en El exorcista, es cuando al principio de la película, el cura protagonista aparece en unas excavaciones arqueológicas en Irak y encuentra una figurilla del diablo: nos está diciendo que el diablo reaparece de nuevo, y que pronto se dispersará por el mundo para hacer el mal. En el prólogo está ya presente el tono o carácter de la película, con sus sonidos, colores, etc.

En la presentación van apareciendo los personajes y los escenarios en los que se va a desarrollar la acción. Volviendo al mismo ejemplo, van apareciendo la niña que va a ser poseída y sus padres en la casa donde se desarrolla toda la trama.

Tras la presentación empiezan a aparecer las dificultades por las que va pasando el o la protagonista, acompañado de los personajes secundarios. Siguiendo el mismo ejemplo, a la niña empiezan a sucederle fenómenos extraños ante la desolación de los padres.

El clímax es el momento de máxima tensión. Una buena película va preparando suavemente el incremento de tensión, sin que se produzca de forma brusca.

Por último el desenlace es el que resuelve la película. En el cine clásico ésta solía tener un final feliz, cosa que en la realidad no siempre es así. En El exorcista el desenlace pasa por la muerte del cura y la liberación de la niña.

Todo esto lo cuenta el director de cine sirviéndose de dos herramientas fundamentales: la IMAGEN y el SONIDO.

Comenzando por la imagen, lo primero que hay que tener en cuenta es el encuadre, es decir, la forma en la que vamos a fotografiar los personajes y la escena: centrada en la imagen, a un lado, al otro... de cuerpo entero, sólo el rostro, el busto o desde las rodillas. Lo que queda dentro de la imagen, lo que capta la cámara, se llama campo. A veces la acción de los personajes transcurre fuera de lo que capta la cámara, es decir, fuera de campo.

Otro aspecto con el que hay que contar es el ángulo desde el que se captan las imágenes. Si aparece el protagonista a la misma altura que la cámara, hablamos de ángulo normal. Es el ángulo que se utiliza en series como Aquí no hay quien viva. Si la cámara se sitúa desde arriba es un picado. El picado más extremo es el que sitúa la cámara en la perpendicular del personaje. Por el contrario, si colocamos la cámara por debajo del rostro se llama contrapicado, cuya máxima expresión sería captar la imagen justo desde abajo a través de un cristal. Dependiendo de dónde coloquemos la cámara tendremos una visión u otra del personaje.

El tercer elemento es la relación que se establece entre la cámara y el personaje: si éste está en movimiento, la cámara puede seguirlo permaneciendo fija, hasta perderlo, o bien se puede desplazar con el sujeto. De la misma manera, un sujeto quieto puede ser filmado con la cámara fija o moviéndose a su alrededor. Por tanto el movimiento de la cámara es también muy importante. Un movimiento giratorio de la cámara sobre un soporte fijo es una panorámica. Si la cámara se mueve de sitio es un travelling. En ocasiones se utiliza una grúa para efectuar determinados desplazamientos de la cámara.

Otro aspecto significativo es el color de la imagen. Actualmente casi todas las películas se filman en color, pero hace 50 ó 60 años era frecuente que fueran en blanco y negro. Una comedia, o una película vitalista, utilizará colores vivos, mientras que un drama o una secuencia de suspense o psicológica utilizará colores apagados: azul, gris o marrón. El color afecta tanto a la ropa de los personajes, como a los decorados, naturales o de estudio. La luz refuerza el efecto de los colores, y además acompaña determinadas situaciones: si rodamos en el sur, en exteriores, es lógico que la luz sea potente. De la misma manera, si en un interior hace mucho calor, habrá que reforzar la luz natural con luz artificial. También puede ser que exista más luz de la deseada para filmar determinada escena, para lo que se colocará algún filtro que tamice la luz.

En cuanto al sonido, su correcta utilización amplía las posibilidades de la imagen. Las primitivas películas hasta 1927, carecían de sonido, pero durante las proyecciones se le añadía el sonido de un piano que era ejecutado en directo en la sala. El sonido sirve para acompañar las imágenes, siendo el más importante la voz humana. Pero también es importante el silencio: su efecto es en ocasiones mucho más impactante que el del sonido.

La música es el tercer integrante de esta herramienta sonora. Se utiliza para reforzar el sentido de las imágenes y en ocasiones para integrar en la acción personajes que están fuera de campo, pero que complementan las imágenes.

Pero ¿Cuál es el papel del director de cine en toda esta historia? El director de cine es la persona encargada de coordinar las aproximadamente 60 personas que intervienen en la realización de la película. Suele participar en la elaboración del guión, si no es el único guionista; supervisa la elección de los actores y actrices;

decide cómo se va a rodar la película, y tras la finalización del rodaje, se encierra con el montador para efectuar el producto final.

Durante el rodaje el director de cine no es un dictador que impone sus criterios a la fuerza: lo que más hace es responder preguntas y solucionar dudas. Hay quien compara su función con la del capitán de barco: cuando tiene que llevar el barco a Brasil, le dice a su segundo: rumbo a Brasil, y éste es el que se encarga de encaminar el barco por la ruta adecuada. La función del director de cine no es ofrecer su visión de las cosas, sino como dijo Alfred Hitchkock, uno de los grandes directores del cine, “lo que hacemos es dirigir la mirada del público”.

La última labor que realiza el director es el montaje, para lo que cuenta con la ayuda del montador. El montaje es una tarea de precisión, consistente en encajar, como si de un puzzle se tratara, los distintos fragmentos en los que se ha rodado la película. Cuando vemos una película, si no prestamos mucha atención, nos parece que está rodada continuamente de principio a fin, pero en realidad, una secuencia de cinco minutos puede tener unos 30 ó 40 planos diferentes, que son debidamente encajados en el proceso de montaje. Durante el montaje se puede reelaborar una película, ya que secuencias que se habían filmado con una duración determinada, pueden resultar excesivamente largas o cortas, y en muchas ocasiones se desecha material que no es necesario. De un correcto montaje depende también el ritmo de la película y hay veces que incluso se reescribe en el proceso de montaje. Este proceso también incluye el montaje del sonido.

Por último, algunos consejos:

· Escribir un guión bien estructurado y lo más detallado posible, para que nos sirva de guía en todo el proceso.

· No precipitarse a la hora de rodar, no hay que improvisar, e incluso conviene ensayar.

· Hay que intentar economizar, ya que el exceso de imágenes aburre, como sucede en los videos caseros de las bodas.

· Contar las cosas con sencillez.

Andando caminos para aprender juntos de nuestra organización educativa. Sevilla 8 de Enero de 2008


La Evaluación Institucional puede ser un recorrido para aprender juntos sobre nuestra Organización Educativa.

Definir el concepto de evaluación es una tarea arriesgada, existen muchas definiciones que no aproximan a este proceso que debe ser en todo caso formativo y no vivido como una amenaza o castigo. En cualquier caso, como proceso inevitable y que realizamos todos los días y en cualquier momento y situación, no podemos renunciar a él. Nos acompaña, a veces como una pesada sombra de nuestras actuaciones. También puede entenderse como nuestro reflejo en el espejo donde nos podemos plantear cómo nos gustamos, qué necesitamos y cómo queremos ser. Siendo muchas las definiciones científicas, al igual que las investigaciones en evaluación que se han realizado en nuestro contexto educativo y en otros con mayor experiencia, como es el caso del contexto anglosajón. No debe de extrañarnos, encontrar distintas miradas, enfoques o perspectivas…todo va a depender de quién la solicite, para qué se use, cómo (desde el punto de vista de las técnicas e instrumentos y procedimientos), y sobre todo que intenciones tiene y a quien/es les va a beneficiar que este proceso se lleve a cabo.

La primera pregunta sería que es la evaluación, hace ya muchos años escribí en un artículo que para mí la evaluación era una actividad inevitable e intrínsecamente humana. Hoy también lo sigo pensando, quizás un poquito más. En esta línea de argumentación, es decir al ser humana y ir dirigida u orientada al conjunto de personas que forman parte de las organizaciones educativas, nos encontramos, al menos esa es mi opinión, ante una grupos de seres humanos que traen consigo su experiencia profesional y vital, sus pensamientos, sus sentimientos, miedos, ambiciones o ilusiones. ¿Cómo integrar todos esos aspectos del ser humano y conseguir que nos pongamos de acuerdo para trabajar de manera conjunta en busca de unas metas que beneficien a la comunidad educativa? Es la imagen de los centros educativos como lo que son: “seres vivos complejos” (Lewin, 1995).

Como un organismo o un ser, piensa, actúa, se equivoca, rectifica y sobre todo aprende. Este proceso de aprendizaje puede venir por una necesidad sentida por el grupo de personas, que trabajan juntas y han decidido llevar a cabo unos propósitos, esa es una vía. O por el contrario, la iniciativa el impulso o empujón puede provenir de fuera del grupo.

La elección de los caminos nos va a dirigir a pensamientos, acciones, contradicciones y conflictos que vamos a intentar ir revelando. Son temas en muchos casos recurrentes, modelos de evaluación, auditorias, etc tomados de otros contextos donde tuvieron la oportunidad de experimentar o vivir esas necesidades antes que nosotros. Por tanto, informaciones que nos muestran rutas de trabajo, pero que no nos dan la certeza, ni la seguridad de ser la nuestro propio camino a seguir. Dilemas de la Comunidad Científica que hemos leído, estudiado y en algunos casos, vividos con fuerza, pasión, en algunos momentos del desarrollo de esta disciplina, y sobre todo direcciones para que nos conozcamos y las podamos usar cuando pensemos que son oportunas para el desarrollo de nuestra organización. Esta es una misión muy importante de la Dirección. Tener diseñadas las metas y plan de trabajo para conseguirlas y haber construido o cultivado al grupo de trabajo que las va a poner en marcha. Saber seducir o entusiasmar ante el reto que se nos plantea día a día.

Los indicadores que vemos mientras conducimos en la autopista a nuestro destino nos muestran dos señalizaciones: autoevaluación institucional y evaluación externa. Aquí nos encontramos con el debate actual : cómo coordinar la autoevaluación institucional (AUTONOMIA) y la evaluación externa (CENTRALISMO). Y desde el interior del grupo humano que tiene que trabajar en la estructura interna de la organización qué papel juega la dirección en la FLEXIBILIZACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS DE SU CENTRO.

El primer camino, LA AUTOEVALUACIÓN INSTITUCIONAL nos transporta al concepto de autonomía y de desarrollo profesional. Aquí vamos a dar más importancia a las necesidades que siente el grupo de trabajo, la comunidad educativa, desde el interior de sí mismo. Qué intuye que necesitan, que desean, que les gustaría ser. La pregunta es: ¿pueden ellos decidir sus necesidades, hacer sus valoraciones y emitir juicios sobre ellos mismo y que sean válidos y creibles? Y no solo estos conceptos, sino a los derechos que tienen los profesionales de ejercer su profesión en contextos democráticos como parte integral de la formación docente. Quién desempeña las funciones (de Director/a, de Secretario/a, de Profesor/a), tiene un poder, y en consecuencia, unas responsabilidades profesionales (morales) que vienen especificadas por el papel que cada uno desempeña, como parte constituyente de la solidaridad orgánica. Hay un tema muy importante LA INFORMACIÓN que debe llegar a todos, porque la organización como los seres humanos quiere comprender el por qué de sus actuaciones. LA CALIDAD DEL DIÁLOGO entre todas las personas que forman parte del grupo de trabajo. Si además estamos inmersos en un proceso de “valoración” (donde quedan a luz, aspectos no deseados) se hace imprescindible esa calidad de diálogo entre los participantes y los evaluadores, es decir, en un intercambio de información e interpretaciones, abierto, igual, tolerante y responsable.

domingo, 6 de enero de 2008

Códice para el LIDERAZGO Sevilla, 8 de Enero de 2008


En busca del líder...dirigir, guiar, conducir. Su especialidad la liberación del talento. Cómo resolvemos el enigma. Dónde encontramos las claves del éxito de los lideres. Vamos a dejarnos llevar por un autor Juan Carlos Cubeiro (2007). ¿Por qué? fundamentalmente porque nos lleva de la mano de un líder universal, Leonardo da Vinci. Nos va a dar la oportunidad de retomar y analizar los valores propios del humanismo renacentista. Sin olvidar nuestra misión que es buscar los ingredientes que debe configurar a un líder. En este sentido, me parece muy importante la conclusión a la que llega el autor con el que vamos a compartir este itinerario formativo. De manera que la idea básica es que el genio de Leonardo no procede del Empíreo ni es fruto de un regalo de las Musas que le hicieron al nacer, sino que es fruto de ocho contextos. Nada es casual en el libro. En este sentido, utiliza la vida de Leonardo como hilo conductor, el autor nos obliga a atravesar diferentes estados, a entender cómo funciona el proceso de aprendizaje, la importancia de la familia en el proceso educativo, en qué consiste el auto-conocimiento o el papel fundamental del trabajo, el rigor y el esfuerzo. Dice la presidenta de Microsof Ibérica, que el nuevo entorno está caracterizado por la necesidad de introducir un estilo de gestión ético que dé respuesta a las demandas de los principales grupos de interés que operan en el mercado, las organizaciones de la nueva Economía del Conocimiento se enfrentan a importantes retos que tienen que ver con el nuevo modelo de liderazgo.
Es necesario implantar un estilo de liderazgo basado en el humanismo y en la búsqueda del equilibrio y, para ello, hacen falta líderes capaces de poner a la persona en el eje de su atención preferencial . Líderes completos, personas que tengan aproximación holística a la realidad y que sean capaces de cambiar y adaptarse a los diferentes contextos, sin perder de vista el conjunto de valores fundamentales que deben dirigir su acción.